sábado, 19 de agosto de 2017

Menos mal que sòis "cristianos"



LA IGLESIA CATOLICA Y SU HERMANA LAS IGLESIAS PROTESTANTES 
(CRISTIANOS EVANGELICOS ) Y LA PARTICIPACION DE AMBAS EN LAS GUERRAS.

EL 1 DE SEPTIEMBRE de 1939 Alemania invadía Polonia, 
con lo que daba comienzo la II Guerra Mundial. 

Tres semanas después aparecía el siguiente titular en The New York Times: “Las iglesias alientan a los soldados alemanes”. ¿Apoyaron realmente las iglesias alemanas las guerras de Hitler? 
Friedrich Heer, católico romano y profesor de Historia en la Universidad de Viena, 
reconoció que sí lo hicieron: 
“En la cruda realidad de la historia alemana, la cruz y la esvástica se fueron acercando cada vez más, hasta que la esvástica proclamó el mensaje de la victoria desde las torres de las catedrales alemanas, las banderas con la esvástica aparecieron en los altares, y los teólogos, pastores, clérigos y políticos católicos y protestantes aclamaron la alianza con Hitler”. 

En efecto, las autoridades eclesiásticas dieron apoyo incondicional al movimiento bélico de Hitler, como escribió el profesor católico romano Gordon Zahn: “Cualquier católico alemán que acudiera a sus superiores religiosos en busca de guía espiritual y dirección respecto a prestar servicio en las guerras de Hitler, recibía prácticamente las mismas respuestas que hubiera recibido del propio dirigente nazi”. 

Las religiones del bando contrario 

Ahora bien, ¿qué decían las iglesias de los países que luchaban contra Alemania?. 
The New York Times del 29 de diciembre de 1966 dijo: “En el pasado, las jerarquías católicas locales casi siempre apoyaron las guerras de sus naciones, 
bendiciendo a las tropas y rezando por la victoria, 
mientras que un grupo de obispos del bando opuesto rezaban públicamente por el resultado contrario”. 
¿Aprobó el Vaticano este apoyo a los ejércitos contrarios? 
Veamos: El 8 de diciembre de 1939, tan solo tres meses después de haberse declarado la II Guerra Mundial, el papa Pío XII redactó la carta pastoral Asperis Commoti Anxietatibus, dirigida a los capellanes de los ejércitos de las naciones beligerantes. 
En ella se instaba a los capellanes de ambos bandos a confiar en sus respectivos obispos militares, 
y se les exhortaba, “como soldados bajo la bandera de su país, 
a luchar también por la Iglesia”. 

La religión suele tomar la delantera con entusiasmo en movilizar a los países para la guerra. 
“Hasta en nuestras iglesias hemos puesto el estandarte de la guerra”, admitió el difunto clérigo protestante Harry Emerson Fosdick. 

Y con respecto a la I Guerra Mundial, el general de brigada británico Frank P. Crozier dijo: “Las iglesias cristianas son las mejores creadoras de actitudes sanguinarias que tenemos, y nos hemos servido bien de ellas”. 

No obstante, eso ocurrió en el pasado. ¿Qué puede decirse del papel que desempeña ahora la religión en la guerra de las repúblicas de la anterior Yugoslavia, donde la mayoría de la gente es o católica romana u ortodoxa? 
La responsabilidad de la religión Un titular aparecido en la revista Asiaweek del 20 de octubre de 1993 rezaba así: “Bosnia es un epicentro de conflictos religiosos”. 
En el periódico San Antonio Express-News del 13 de junio de 1993, se publicó un artículo titulado “Los caudillos religiosos deberían poner fin a las calamidades bosnias”. Decía:
 “Las religiones católica romana, ortodoxa oriental y musulmana [...] no pueden eludir su responsabilidad por lo que está sucediendo. Esta vez no, no con el mundo entero viendo todas las noches [las noticias]. 

Es su guerra. 

[...] Es obvio que los jefes religiosos comparten la responsabilidad de la guerra. Su misma santurronería la provoca. Lo hacen cuando bendicen a un bando para que venza al otro”. ¿A qué se debe, por ejemplo, que se odien tanto los miembros de la Iglesia Católica Romana y de las Iglesias Ortodoxas Orientales? La culpa la tienen los papas, los patriarcas y demás dirigentes eclesiásticos. Desde que estas religiones se separaron por completo, en 1054, las autoridades eclesiásticas han fomentado el odio y las guerras entre sus fieles. El 20 de septiembre de 1991, el periódico montenegrino Pobeda señaló a ese cisma religioso y sus consecuencias en un artículo sobre las luchas recientes. 

Bajo el titular “Asesinos en el nombre de Dios”, explicó: “No es una cuestión de política entre [el presidente croata] Tudjman y el [líder serbio] Milosevic, sino, más bien, una guerra religiosa. Debe decirse que ya han pasado mil años desde que el Papa decidió eliminar la competencia de la religión ortodoxa. [...] En 1054 [...] el Papa declaró culpable de la separación a la Iglesia Ortodoxa. [...] En 1900 el primer congreso católico explicó con claridad el proyecto de genocidio de los ortodoxos para el siglo XX. [Dicho] proyecto está en plena ejecución en la actualidad.” 

Sin embargo, este reciente enfrentamiento no es el primer caso de conflicto religioso en nuestro siglo. Hace cincuenta años, durante la II Guerra Mundial, los católicos romanos trataron de hacer desaparecer la presencia de la Iglesia Ortodoxa en la zona. Con el respaldo del Papa, el movimiento nacionalista croata denominado Ustacha llegó a gobernar el estado independiente de Croacia. 

The New Encyclopædia Britannica dice que esta gobernación aprobada por el Vaticano empleó “prácticas sumamente brutales, incluidas las ejecuciones de centenares de miles de serbios y judíos”. En el libro The Yugoslav Auschwitz and the Vatican (El Auschwitz yugoslavo y el Vaticano), no solo aparecen documentados estos asesinatos en masa en los que murieron decenas de miles de víctimas, sino también la implicación del Vaticano en ellos. 

Por otro lado, la Iglesia Ortodoxa ha respaldado a los serbios en su lucha. A cierto dirigente de una unidad militar serbia se le atribuyen estas palabras: ‘El Patriarca es mi comandante’. ¿Qué se podría haber hecho para detener toda esta matanza, que tan solo en Bosnia-Herzegovina ha resultado en la muerte o desaparición de 150.000 personas? 

Fred Schmidt declaró en el San Antonio Express-News que el Consejo de Seguridad de la ONU debería aprobar “una resolución formal que exhortara al Papa, al patriarca de Constantinopla y [a los demás líderes] de las religiones católica, ortodoxa oriental y musulmana con jurisdicción en Bosnia-Herzegovina a dar por terminada inmediatamente la lucha, y a reunirse para determinar cómo conseguir que sus fieles consideren a los miembros de las otras religiones como su prójimo”. 

Siguiendo esa misma línea, un comentario publicado en el periódico Progress Tribune, de Scottsdale (Arizona, E.U.A.), llegó a la conclusión de que la guerra “podría detenerse si los líderes religiosos se lo propusieran seriamente”. 

El artículo sugería que lo hicieran “excomulgando de inmediato a cualquier feligrés que lanzara una granada en Sarajevo”. No promueven realmente la paz Sin embargo, los papas siempre se han negado a excomulgar a los peores criminales de guerra, aun cuando otros católicos han suplicado que se tome tal acción. 

Por ejemplo, la publicación Catholic Telegraph-Register, de Cincinnati (Ohio, E.U.A.), bajo el titular “Fue criado católico pero viola la fe, dice un cable dirigido al Papa”, comentaba: “Se ha hecho un llamamiento a Pío XII para que excomulgue al Reichsführer Adolph Hitler. [...] ‘Adolph Hitler —decía en parte [el cable]— nació de padres católicos, recibió el bautismo y fue criado y educado como tal’”. Sin embargo, Hitler jamás fue excomulgado.

 Examinemos también la situación que existe en los lugares de África donde se han librado guerras atroces. Quince obispos católicos romanos de Burundi, Ruanda, Tanzania, Uganda y Zaire confesaron que, a pesar de la presencia de muchos “cristianos” bautizados en la región, los “conflictos internos han resultado en masacres, destrucción y traslados forzosos de personas”. 

Los obispos admitieron que la raíz del problema “es que la fe cristiana no ha penetrado lo suficiente en la mentalidad del pueblo”. El periódico National Catholic Reporter del 8 de abril de 1994 decía que el “Papa [...] sentía un ‘inmenso dolor’ por las recientes noticias del conflicto existente en la pequeña nación africana [de Burundi], cuya población es predominantemente católica”. 

El Papa dijo que, en Ruanda, donde alrededor del 70% de la población profesa esta religión, “hasta los católicos son responsables” de la matanza. Sí, católicos de ambos bandos se han matado despiadadamente, tal como hicieron en incontables guerras anteriores. 
Y, como hemos podido comprobar, otras religiones han hecho lo mismo.  Hitler, jamás fue excomulgado por la Iglesia Católica.

viernes, 18 de agosto de 2017

El pan negro

Os habéis adentrado en un desierto armados hasta los dientes, con dardos impregnados del veneno de la maldad, espadas con el filo de las calumnias, flechas lanzadas con la fuerza que produce la tensa cuerda de la soberbia, disparos cargados con la certeza del odio, vuestros pies calzados con las botas del orgullo, y vuestras alforjas, llenas del pan con que os alimentáis mientras os adentráis en este desierto. Pan amasado en la oscuridad de noches de tormentas, cubiertas de negras nubes, de las que habéis cogido la negra harina de los celos, y mientras vertéis en ella la sal de la avaricia, os regocijáis de vuestro inminente triunfo dejando la masa fermentar después de vaciar en ella, toda la levadura de vuestro cinismo, y pedís ayuda por todos lados, para calentar el horno que habéis encendido, y después de cocido, arrancando de mi corazón la harina blanca de mi inocencia, cubrís ese negro pan con ella, y lo enseñáis al mundo como si vuestros corazones fueran los más puros, y enseñáis al mundo, el amargo ajenjo que bebéis, como si fuese agua refrescante y cristalina, y el mundo os aplaude reflejándose en vosotros, y alzando las manos todos al unísono decís: ¡”Que buenos somos”!. Pero la vida hace que siempre salga la verdad, tal como después de una noche negra y profunda, así como va amaneciendo poco a poco, tal como aclara el día, así va saliendo la verdad, solo hay que estar despierta y esperar que salga el Sol, ese mismo Sol que acaricia con sus rayos,
los corazones oprimidos, es el mismo que se convierte en fuego abrasador
que derrite la soberbia, solo que a veces parece que tarda tanto en amanecer. Y tú, si tan ciega eres, justicia, como dicen por ahí, ¿Por qué entonces no usas tus manos para arrullar mi corazón, y asì yo esperar tranquila que amanezca el día, y levantarme y salir al balcón de la vida y respirar, respirar, respirar....? ¡Oye mamà!....¡Oye papà....! ¿Cuàndo vàis a venir a buscarme? Es que estoy cansadita y tengo penitas en mi corazòn

penasdeniña

jueves, 10 de agosto de 2017

Rompiendo lanzas a favor de la Iglesia Catòlica



 Siempre me reclaman ..(y de verdad os digo hoy: …que tambien me he dado cuenta:::………de que le tiro mucha m..... a este mundo), 
pero no es verdad, yo no le tiro m....., ni se me ocurrirìa tirarle m..... a este mundo………. lo que si hago… es excrementar sus cabezas…… verter en ellas sus propios excrementos………….sobre todo a estos religiosos,….sean protestantes, o sean anglicanos, sean pentecostales, o adventistas, sean presbiterianos, o calvinistas, sean mormones o sean luteranos, o…..y etc. etc. y muchos màs etcéteras………... 

Y tambien le vierto excremento a las religiones orientales como el budismo, el confucionismo, el sijhismo, el taoismo, los musulmanes, a las trescientas cincuenta millones de religiones de la India….. etc. etc. y muchos màs etcéteras…………...
Y excremento las cabezas de estos gurús….que “encarcelan” espìritus empobrecidos,…… y les vierto excremento a estas luminarias del tres al cuatro,…llenos de ego y de harenes personales, etc. etc. y muchos màs etcéteras…………….y que tambien lleno de excrementos a estos evolucionistas y a estos ateos, y a estos agnòsticos, y a estos creacionistas, y a estos luminiscentes adoradores cosmològicos y etc. etc. y muchos màs etcéteras…………es que siempre digo…(refiriendome a ellos, todos) ….. que en lo concerniente a la maldad, el odio la soberbia la necedad y la egolatrìa suelen llevar la delantera….

Lo que sucede, es que lamentablemente la organización religiosa llamada iglesia catòlica, acumula casi todos los “premios”…..(los otros casi todos, los acumulan los evangèlicos protestantes)., vosotros y vosotras pensarèis que no es tan asì la cosa…..dirèis quizàs que la iglesia catòlica….ùnica portadora y “guardadora” de la verdad, es la que dirige y encauza los destinos espirituales del ser humano……..es por eso que hoy….¡si hoy!.....voy a romper una lanza a favor de la iglesia catòlica……………ya que muchos la atacan y entre esos muchos me encuentro yo tambien……………………..

La iglesia catòlica como “guardadora de la verdad, guardadora de la Palabra de Dios”…..si que guardò muy bien esa verdad…..eso hay que reconocerselo….por ejemplo….màs de dos mil años antes de que se supiera que la tierra era redonda….las Escrituras ya lo decìan…..o sea que a fin de cuentas…. la tierra no era un “plato” como enseñaban….y que si un barco se atreviera a llegar a esa “orilla” u horizonte pues….no caìa a un precipicio como si fuese una cascada gigante…… …..eso lo sabia gente de hace por lo menos setecientos años antes de Cristo………pero al parecer, no lo sabìan las gentes “modernas” de su tiempo, (1.300, 1.400, 1500 despuès de C.)…….como filòsofos, pensadores, reyes y príncipes, ni clèrigos..¡¡¡¡opssss!!! .¡perdòn!! clèrigos pues muchos si sabìan…….el Papa….los Obispos, y Cardenales si que lo sabìan, porque ellos si que leìan Las Escrituras……………pero habìa que guardar esa verdad….”no vaya a ser que los indoctos e insconstantes utilicen esa información para usufructuos personales”.…………… 

Tambien las Escrituras dicen que la tierra cuelga sobre nada…..o sea que està suspendida en el espacio…..nada que ver con las ideas de que a la tierra la sostenìa un elefante que està arriba de una tortuga………...y tambien que las estrellas estaban “clavadas” en la bòveda celeste…(y eso lo decìan cientìficos prominentes de su època………
lo de que las estrellas estaban clavadas en la bòveda celeste))……..las Escrituras….ya en esas fechas 
tempranas …tambien hablaban acerca de la circulación 
de la sangre, (que vinieron a “descubrir” no hace mucho)……..de la pelìcula dental que hay en nuestra dentadura……del ciclo del agua……del de la nieve……….normas acerca de la higiene corporal… y otras acerca de la salud…(como 
el no comer carne de cerdo y de otros animales especìficos)…..¡claro!!...es que esos animalitos tenìan enfermedades que al transmitìrsela a los humanos pues estos irremediablemente fallecían…..(como los cerdos con lo de 
la triquinosis)….………….

Todo eso y muchas otras cosas màs ….los terrestres ya lo sabìan desde antiguo….y lo sabìan por medio de Las Escrituras………sin embargo….
la “guardadora” de la verdad…la guardadora de Las Escrituras……….(la iglesia catòlica)…..fue escondiendo todo ese conocimiento………y lo resguardò del “vulgo iletrado”…….todas esas cosas….y muchas cosas màs …la iglesia catòlica no las enseñò a la gente comùn………y pasaron cientos de años para que esas cosas volvieran a saberse……(descubrimientos)….por allì en la època de las “luminarias”…………. pasando el tiempo……….. el derecho de ser los salvaguardadores de la verdad, le daba ese poder….por tanto la iglesia catòlica considerò que tenìa el derecho y el deber de esconder todas aquellas cosas que pudieran hacer pensar mal a la gente………asì tambien…..con la venia del emperador Constantino…… comenzò el Obispo de la iglesia de Roma a tener prominencia ante las demàs iglesias ….

Y el Obispo de Roma comenzò entonces desde esa fecha mas o menos a recibir peticiones de los demàs Obispos….como si èl fuese el “jefe” ……..(tenìa el favor de Constantino el Emperador)….de hecho ….el Obispo de Roma, comenzò a pedir que se le llamara con el tìtulo de Santo Padre…..Vicario de Cristo…..Sumo Pontìfice o Pontìfice Màximo…..((en lo concerniente a Pontìfice Màximo…hay que decir que eso fue màs adelante en los años, porque cierto Emperador rechazò el tìtulo de Pontìfice Màximo….(ya que ese era uno de los tìtulos que ejercían los emperadores))……..tìtulo que el Papa de la època no tuvo ningún reparo en tomarlo para si))………………….siervo de los siervos de Dios…….Su Santidad……sucesor de Pedro…..etc.etc.etc. y muchos otros etcéteras……………..
pero habìa que salvaguardar las “verdades” de las Escrituras……..y la mejor manera …
para que no hubiese oposición fue……..
instituir el dogma de la “infabilidad” del Papa ………o sea….que cualquier palabra dicha por el Papa …
pues era…infalible………………
¿entonces ahora el Papa era divino?……
pues al parecer si….…..tenèis que notar, vosotros y 
vosotras terrìcolas, lo que dice en cuanto al Papa el diccionario eclesiàstico de Ferraris,….y cito:……

””El Papa es de tal dignidad y alteza….que no es sencillamente un hombre….si no como si fuera Dios, y el Vicario de Dios………Por lo tanto el Papa està coronado con una corona triple…como rey del cielo…de la tierra y del infierno……..No…la excelencia y el poder del Papa, no son solo en cuanto a cosas celestiales, terrestres e infernales..sino que tambien està sobre los àngeles, y es superior a ellos……..De modo que si fuera posible que los àngeles erraran de la fe, o tuvieran sentimientos contrarios a ella….podrìan ser juzgados y excomulgados por el Papa………..Èl es de tan grande dignidad y poder, que ocupa idénticamente el mismo tribunal de Cristo…………….De modo que sea lo que sea que el Papa haga, parece proceder de la boca de Dios…………..El Papa es, como si fuera Dios en la tierra…..el ùnico prìncipe de los fieles de Cristo…….el mayor rey de todos los reyes””….. …

----Eso es lo que dice el diccionario catòlico…..------ 
Vosotros terrestre que leèis esto...
¿sabèis realmente lo que significa creer en la infabilidad 
del Papa?....
¿sabèis realmente lo que significa que un hombre….
que la palabra dicha por un hombre….sea infalible?....................
Imaginaros…..èl, es el ùnico ser …exceptuando a Dios… que no se puede equivocar……
èl, no comete errores, cosa que los àngeles si podrìan cometer………..……
el dogma dice del Papa que ”no es sencillamente un hombre….sino como si fuera Dios….””….””
tambien està sobre los àngeles, y es superior a ellos, 
y hasta puede excomulgar a los àngeles””………..””
ocupa el mismo tribunal de Cristo””………(y para los catòlicos…recordemos que Cristo es Dios))………..

Daros cuenta por favor…vosotros que leèis, vosotros que pensàis, vosotros que sòis inteligentes…..”El Papa es superior a los àngeles””….””es como si fuera Dios en la tierra””…..asì de esa forma….convirtiendo al Papa en infalible…… de esa manera entonces la iglesia catòlica podìa…(sin interferencias de ninguna ìndole)…salvaguardar la verdad de las Escrituras, porque el Papa….era como si estuviera Dios acà en la tierra por lo tanto los seres que habitan este planeta ….no necesitaban del Dios de los cielos-…….para eso ya estaba el Papa…………..
Eso, era muy importante para la iglesia catòlica…

miércoles, 19 de julio de 2017

Los Macabeos








¿Quiénes fueron los Macabeos?
MUCHAS personas consideran la época de los Macabeos una caja negra escondida entre la terminación de los últimos libros de las Escrituras Hebreas y la venida de Jesucristo. 
Tal como el estudio de la caja negra de un avión estrellado permite descubrir ciertos pormenores del accidente, una mirada detenida a la era de los Macabeos, una época de transición y cambios para la nación judía, puede resultar instructiva.
¿Quiénes fueron los Macabeos? 
¿Qué efecto tuvieron en el judaísmo antes de la venida 
del predicho Mesías? (Daniel 9:25, 26.).

La oleada helenística
Alejandro Magno conquistó extensos territorios desde Grecia hasta la India (336-323 a.E.C.). 
Su vasto imperio propició la difusión del helenismo, es decir, la lengua y la cultura griegas. 
Los matrimonios de sus oficiales y soldados con las mujeres nativas resultaron en que la civilización griega y las culturas locales se mezclaran. 
Tras la muerte de Alejandro, sus generales se repartieron el reino. 
A comienzos del siglo II a.E.C., Antíoco III, de la dinastía griega de los Seléucidas, que gobernaban en Siria, conquistó Israel, hasta entonces bajo los Tolomeos, reyes helénicos de Egipto. 
¿Qué influencia tuvo el dominio helenístico en los judíos de Israel?
Cierto historiador escribe: 
“Dado que los judíos no podían evitar el contacto con sus vecinos helenizados, y menos aún con sus propios hermanos del extranjero, se hizo inevitable la absorción de la cultura griega. [...]. 
Con sólo respirar, en el período helénico, se absorbía la cultura griega”. 

Los judíos comenzaron a utilizar nombres griegos y adoptaron las costumbres y el modo de vestir helénicos en distintos grados. De manera casi imperceptible, la asimilación se hacía cada vez más fuerte.

La corrupción de los sacerdotes
Entre los judíos más receptivos a la influencia helénica se hallaban los sacerdotes. 
Para muchos de ellos, aceptar el helenismo permitiría modernizar el judaísmo. 
Uno de los que pensaban así era Jasón (llamado Josué en hebreo), hermano del sumo sacerdote Onías III. 
Durante un viaje de este a Antioquía, Jasón ofreció a las autoridades griegas un soborno. 
¿Con qué fin? Inducirlas a nombrarlo sumo sacerdote en lugar de Onías. 
El gobernante seléucida griego Antíoco Epífanes (175-164 a.E.C.) aceptó enseguida la oferta. 
Antes de eso, los soberanos griegos nunca habían intervenido en los asuntos del sumo sacerdocio judío, pero Antíoco necesitaba fondos para las campañas militares. Además, le agradaba contar con un líder judío que promoviera activamente la helenización. 
Atendiendo un pedido de Jasón, Antíoco concedió a Jerusalén la categoría de ciudad griega (polis). 
Y Jasón construyó un gimnasio donde jóvenes judíos, incluso jóvenes sacerdotes, competían en los juegos.
La traición engendró traición. 
Tres años más tarde, Menelao, quien posiblemente no era de linaje sacerdotal, ofreció un soborno más elevado, y Jasón huyó. 
A fin de pagar a Antíoco, Menelao tomó grandes sumas de dinero de la tesorería del templo. 
Puesto que Onías III (quien vivía en el exilio en Antioquía) lo denunció por ello, Menelao mandó asesinarlo.
Cuando se corrió el rumor de que Antíoco había muerto, Jasón volvió a Jerusalén con 1.000 hombres para quitarle a Menelao el puesto de sumo sacerdote. 
Pero Antíoco no estaba muerto. Al enterarse de la acción de Jasón y de los disturbios que los judíos causaban en desafío a su política helenizadora, Antíoco respondió con severidad.

Antíoco toma medidas
En su libro The Maccabees (Los Macabeos), Moshe Pearlman escribe: 
“Aunque no hay constancia explícita de ello, parece ser que Antíoco llegó a la conclusión de que había sido un error político conceder libertad religiosa a los judíos. 
Opinaba que la última rebelión que había estallado en Jerusalén no se debía a motivos puramente religiosos, sino que se debía al clima pro egipcio reinante en Judea, y que tales sentimientos políticos se habían traducido en actos violentos justamente porque los judíos, un caso único entre sus súbditos, habían buscado y obtenido un importante grado de separatismo religioso. [...] Decidió acabar con esa situación”.
El estadista y estudioso israelí Abba Eban resume lo que sucedió a continuación: 
“Durante los años 168 y 167 [a.E.C.], en rápida sucesión, hubo masacres de judíos, el Templo fue saqueado y la práctica de la religión judía fue proscrita. 
La circuncisión, al igual que la observancia del Sábado, se convirtieron en ofensas penables con la muerte. 
El insulto mayor llegó en diciembre de 167, cuando por orden de Antíoco se erigió un altar a Zeus dentro del Templo, y se exigió a los judíos que sacrificaran carne de cerdo —declarada impura por la ley judía— al dios de los griegos”. 
Durante ese período, Menelao y otros judíos helenizados continuaron en sus puestos y oficiaron en el templo profanado.
Aunque muchos judíos aceptaron el helenismo, un nuevo grupo autodenominado hasidim (los piadosos) promovía una obediencia más estricta a la Ley de Moisés. 
El pueblo llano, indignado con los sacerdotes que se habían helenizado, se ponía cada vez más del lado de los hasidim. 
Empezó entonces un período durante el cual se martirizó a muchos judíos de todo el país, pues se obligaba a la población a adoptar las costumbres y los sacrificios paganos bajo pena de muerte. 
Los libros apócrifos de los Macabeos contienen muchos relatos de hombres, mujeres y niños que prefirieron morir a transigir.

La reacción de los Macabeos
Las medidas extremas de Antíoco empujaron a muchos judíos a luchar por su religión. 
En Modín, localidad situada al noroeste de Jerusalén, cerca de la actual ciudad de Lod, se convocó a un sacerdote llamado Matatías al centro del pueblo. 
Puesto que gozaba del respeto de los pobladores, el representante del rey intentó convencerlo de participar en un sacrificio pagano, para salvar su vida y dar ejemplo al resto del pueblo. 
Cuando Matatías se negó, otro judío se adelantó dispuesto a transigir. Indignado, Matatías agarró un arma y lo mató. 
Los soldados griegos se quedaron tan atónitos al ver la violenta reacción de aquel hombre de edad, que tardaron en responder. 
En cuestión de segundos, Matatías había matado también al oficial griego. Sus cinco hijos y los habitantes del pueblo dominaron a los soldados griegos antes de que estos pudieran defenderse.
Matatías gritó: ‘Todo aquel que sienta celo por la Ley, que me siga’. Para escapar de las represalias, él y sus hijos huyeron a la región montañosa. 
Al difundirse las noticias de sus actos, muchos judíos (incluidos numerosos hasidim) se unieron a ellos.
Matatías puso a su hijo Judas al frente de las operaciones militares. 
Tal vez debido a su destreza militar, a Judas lo llamaronMacabeo, que significa “martillo”. 
A Matatías y sus hijos se les llamaba asmoneos, nombre derivado de la ciudad de Hesmón o de un antepasado con ese nombre (Josué 15:27). 
No obstante, debido al papel protagónico que Judas Macabeo adquirió durante la rebelión, se comenzó a llamar a toda la familia los Macabeos.

Recuperan el templo
En el transcurso del primer año de la sublevación, Matatías y sus hijos organizaron un pequeño ejército. 
En más de una ocasión, las tropas griegas atacaron a grupos de luchadores hasidim durante el sábado. Aunque estos podrían haberse defendido, no querían violar el sábado, lo que resultó en verdaderas masacres. 
Matatías, a quien el pueblo había empezado a considerar una autoridad religiosa, dictó una disposición que permitía a los judíos defenderse durante el sábado. 
Aquello dio un nuevo impulso a la sublevación, y además fijó la pauta dentro del judaísmo de permitir a los dirigentes religiosos adaptar la ley judía a los cambios de circunstancias. 
El Talmud refleja esa tendencia en una declaración escrita con posterioridad: “Que profanen un sábado para que santifiquen muchos sábados” (Yoma 85b).
Tras la muerte de su anciano padre, Judas Macabeo se convirtió en el caudillo indiscutido de la sublevación.
 Consciente de que no tenía posibilidades de vencer al enemigo en batallas en campo abierto, ideó nuevos métodos, similares a los de las guerrillas de la actualidad. Atacaba las fuerzas de Antíoco en lugares donde no podían recurrir a sus métodos de defensa acostumbrados. 
De ese modo, en una batalla tras otra logró derrotar a ejércitos mucho más numerosos que el suyo.
Ante las rivalidades internas del Imperio seléucida y el poder creciente de Roma, los gobernantes se preocuparon menos por hacer cumplir los decretos antijudíos. 
Eso allanó el camino para que Judas avanzara hasta las mismas puertas de Jerusalén. 
En diciembre de 165 a.E.C. (tal vez 164), él y sus soldados tomaron el templo, purificaron sus utensilios y lo dedicaron de nuevo, exactamente tres años después de su profanación. 
Los judíos conmemoran aquel suceso todos los años en laHanuká, esto es, fiesta de la Dedicación.

La política desplaza a la piedad
Los objetivos de la sublevación se habían alcanzado. Se levantaron las prohibiciones contra la práctica del judaísmo, y se reanudaron el culto y los sacrificios en el templo.
 Satisfechos, los hasidim abandonaron el ejército de Judas Macabeo y regresaron a sus hogares. 
Pero Judas tenía otros planes. 
Dado que contaba con un ejército bien preparado, ¿por qué no utilizarlo para establecer un estado judío independiente? 
Las aspiraciones políticas reemplazaron a los motivos religiosos que habían impulsado la sublevación. 
Por consiguiente, la lucha continuó.
Con el objeto de obtener apoyo para su lucha contra la dominación seléucida, Judas Macabeo firmó un tratado con Roma. 
Si bien perdió la vida en una batalla en 160 a.E.C., sus hermanos continuaron la lucha. 
Su hermano Jonatán se las ingenió para que las autoridades seléucidas aceptaran su nombramiento como sumo sacerdote y gobernante de Judea, aunque permanecería bajo su soberanía. 
Cuando Jonatán fue traicionado, capturado y asesinado en una conspiración siria, su hermano Simón, el último de los hermanos Macabeos, asumió el poder. 
Bajo su gobierno se eliminaron los últimos vestigios de la dominación seléucida (en 141 a.E.C.). 
Simón renovó la alianza con Roma, y los dirigentes judíos lo aceptaron como gobernante y sumo sacerdote. 
Así se instaló una dinastía asmonea independiente en manos de los Macabeos.
Los Macabeos restablecieron el culto en el templo antes de la venida del Mesías (compárese con Juan 1:41, 42; 2:13-17). 
Pero si la confianza en el sacerdocio se había roto debido a las acciones de los sacerdotes helenizados, bajo los asmoneos sufrió embates aún mayores. 
En efecto, contar con un gobierno de sacerdotes politizados, en lugar de con un rey de la línea del fiel David, no redundó en verdaderas bendiciones para el pueblo judío (2 Samuel 7:16; Salmo 89:3, 4, 35, 36).

[Ilustración de la página 21]
Matatías, padre de Judas Macabeo, gritó: ‘Todo aquel que sienta celo por la Ley, que me siga’

[Reconocimiento]

Matatías haciendo un llamamiento a los refugiados judíos/The Doré Bible Illustrations/Dover Publications

Tiempo de hablar tiempo de callar



Los testigos de Jehová obedecemos el consejo bíblico de no responder cada vez que nos acusan de algo o se burlan de nosotros. Por ejemplo, un proverbio de la Biblia dice: “El que está corrigiendo al burlador está tomando para sí deshonra”
(Proverbios 9: 7, 8; 8: 26:4;)

En vez de entrar en polémica y tratar de desmentir cualquier acusación falsa, nos centramos en agradar a Dios
(Salmo 119:69).

Por supuesto, hay “tiempo de callar y tiempo de hablar” (Eclesiastés 3:7).

Por eso contestamos a las personas que desean conocer la verdad, pero evitamos las discusiones que no llevan a nada.

 Así seguimos las enseñanzas y el ejemplo de Jesús y de los primeros cristianos.



Jesús se quedó callado cuando lo acusaron falsamente ante Pilato (Mateo 27:11-14; 1 Pedro 2:21-23). Tampoco respondió cuando lo acusaron de ser un borracho y un glotón. Más bien, dejó que los hechos hablaran por sí mismos, según el principio: “La sabiduría queda probada justa por sus obras” (Mateo 11:19). Pero cuando hizo falta, sí que respondió con valor a quienes lo calumniaron (Mateo 15:1-3; Marcos 3:22-30).


  • Jesús enseñó a sus discípulos a no desanimarse cuando los acusaran falsamente. Les dijo: “Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte de cosa inicua contra ustedes por mi causa” (Mateo 5:11, 12). Jesús también les dijo que a veces esas acusaciones les darían la oportunidad de predicar. En esos momentos, Jesús cumpliría esta promesa: “Les daré boca y sabiduría, que todos sus opositores juntos no podrán resistir ni disputar” (Lucas 21:12-15).



El apóstol Pablo aconsejó a los cristianos que evitaran las discusiones sin sentido, pues tales peleas “son inútiles y vanas” (Tito 3:9; Romanos 16:17, 18).
El apóstol Pedro animó a los cristianos a defender su fe cuando tuvieran la oportunidad (1 Pedro 3:15). En este sentido, indicó que muchas veces las acciones tienen más poder que las palabras. Escribió: “Para que haciendo el bien amordacen el habla ignorante de los hombres irrazonables” (1 Pedro 2:12-15).